viernes, marzo 13, 2015

13 De Marzo, Día Nacional De La No Violencia Contra La Niñez

Día Nacional 
De La No Violencia 
Contra La Niñez

El 4 de marzo de 1990, cuatro policías encontraron nueve niños de la calle que habían inhalado pegamento en la esquina de la 12 calle y sexta avenida, de la zona 1 de ciudad de Guatemala. Los golpearon, patearon, y derramaron el pegamento sobre algunos de ellos. Los agentes golpearon a Nahamán Carmona López, de 13 años de edad, tan gravemente que murió diez días más tarde. Sus lesiones incluyen un hígado destrozado, hematomas severos en las cavidades abdominales y pélvicas, seis costillas fracturadas, dos dedos rotos y contusiones graves en el setenta por ciento de su cuerpo. Durante su estancia en el hospital, se le negó la atención básica de emergencia durante dos días hasta que un trabajador de Casa Alianza, quien se enteró de la presencia de Nahamán, intervino. El 13 de junio de 1990, los agentes de la policía nacional Rolando Aguilar Dueñas, Silvestre Cu Itzep, Modesto Hernández Sirín y Marco Tulio Gudiel fueron arrestados y condenados por el caso, increíblemente sólo purgaron la mitad de su condena.

Todo tipo de violencia, amargamente, comienza en el hogar.

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lunes, marzo 09, 2015

José Asunción Silva, III

José Asunción Silva 
(27 de Noviembre de 1865- 24 de Mayo de 1896 Bogotá, Colombia)

Poeta y novelista colombiano nacido en Bogotá en 1865. Fue el precursor del modernismo en Colombia y es justamente considerado como el más importante poeta de Colombia y uno de los más importantes poetas de Latinoamérica. Romántico y modernista, autor de la novela «De sobremesa», perdió parte de su obra literaria en un naufragio, un año antes de su trágica muerte. En abril de 1896, en una carta a Eduardo Gutiérrez, comenta: «Vivo una vida inverosímil. No veo a nadie: trabajo el día entero y la mitad de la noche...». Para esa época, sus amigos son escasos; la familia materna le ha dado la espalda, la sociedad bogotana lo ignora, y sus pocos bienes personales tiene que entregarlos a sus acreedores u ofrecerlos a cambio del pago de un arriendo atrasado o de alguna emergencia. Días antes de su última voluntad, comentaba con su amigo Baldomero Sanín Cano, citando a Maurice Barrès: «los suicidas se matan por falta de imaginación». La madrugada del 24 de mayo de 1896, tras una pequeña velada con algunos amigos la noche anterior, José Asunción Silva sé disparó en el corazón, donde previamente se había hecho dibujar una cruz por el médico y amigo de infancia Juan Evangelista Manrique. Sus restos fueron inicialmente enterrados en el cementerio de los suicidas (en realidad en el «muro» de los suicidas del cementerio común), que estaba cerca al basurero de la ciudad, y posteriormente fueron trasladados al pasillo principal del Cementerio Central de Bogotá.

Nocturno

Oh dulce niña pálida, que como un montón de oro
de tu inocencia cándida conservas el tesoro;
     a quien los más audaces, en locos devaneos,
     jamás se han acercado con carnales deseos;
tú, que adivinar dejas inocencias extrañas
en tus ojos velados por sedosas pestañas,
     y en cuyos dulces labios -abiertos sólo al rezo-
     jamás se habrá posado ni la sombra de un beso...
Dime quedo, en secreto, al oído, muy paso,
con esa voz que tiene suavidades de raso:
     si entrevieras dormida a aquel con quien tú sueñas,
     tras las horas de baile rápidas y risueñas,
y sintieras sus labios anidarse en tu boca
y recorrer tu cuerpo, y en tu lascivia loca
     besar tus pliegues de tibio aroma llenos
     y las rígidas puntas rosadas de tus senos;
si en los locos, ardientes y profundos abrazos
agonizar soñar de placer en sus brazos,
     por aquel de quien eres todas las alegrías,
     ¡Oh dulce niña pálida!, di,  ¿te resistirías?

***

Nocturno II

Poeta!, di paso
Los furtivos besos!... 

¡La sombra! Los recuerdos! La luna no vertía
Allí ni un solo rayo... Temblabas y eras mía.
Temblabas y eras mía bajo el follaje espeso,
Una errante luciérnaga alumbró nuestro beso,
El contacto furtivo de tus labios de seda...
La selva negra y mística fue la alcoba sombría...
En aquel sitio el musgo tiene olor de reseda...
Filtró luz por las ramas cual si llegara el día,
Entre las nieblas pálidas la luna aparecía...

Poeta, di paso
Los íntimos besos!

¡Ah, de las noches dulces me acuerdo todavía!
En señorial alcoba, do la tapicería
Amortiguaba el ruido con sus hilos espesos
Desnuda tú en mis brazos fueron míos tus besos;
Tu cuerpo de veinte años entre la roja seda,
Tus cabellos dorados y tu melancolía
Tus frescuras de virgen y tu olor de reseda...
Apenas alumbraba la lámpara sombría
Los desteñidos hilos de la tapicería.

Poeta, di paso
El último beso!

¡Ah, de la noche trágica me acuerdo todavía!
El ataúd heráldico en el salón yacía,
Mi oído fatigado por vigilias y excesos,
Sintió como a distancia los monótonos rezos!
Tú, mustia, yerta y pálida entre la negra seda,
La llama de los cirios temblaba y se movía,
Perfumaba la atmósfera un olor de reseda,
Un crucifijo pálido los brazos extendía
Y estaba helada y cárdena tu boca que fue mía!

***

Notas perdidas

Es media noche. –Duerme el mundo ahora 
Bajo el ala de niebla del silencio 
     Vagos rayos de luna 
     Y el fulgor incierto 
     De lámpara velada 
     Alumbran su aposento. 
     En las teclas del piano 
Vagan aún sus marfilinos dedos, 
     Errante la mirada 
Dice algo que no alcanza el pensamiento. 
¡Cómo perfuma el aire el blanco ramo 
     Marchito en el florero, 
     Cuán suave es el suspiro 
Que vaga entre sus labios entreabiertos!

¡Adriana! ¡Adriana! de tan dulces horas 
     Guardarán el secreto 
Tu estancia, el rayo de la luna, el vago 
     Ruido de tus besos, 
     La noche silenciosa, 
     Y en mi alma el recuerdo!...

II 
     Si en vosotras algún día 
     Se fijan sus ojos bellos, 
     ¡Pobres estrofas! habladle 
     Con rumor suave y ledo 
     Como notas de una música 
     Que oímos ha mucho tiempo, 
     Y que impregnada de aromas 
     Torna en las alas del viento. 
     Alzada cual leve brisa 
     Besad sus blondos cabellos 
     Y penetrad en su alma 
     Y en los espacios perdeos 
     Como en la santa capilla 
     Las espirales de incienso!...

III 
Como recuerdo de su amor sincero, 
     Recuerdo dulce y único 
De aquel amor suave y melancólico 
     Cual la luz del crepúsculo, 
Guardo en un cofrecito plateado 
     Unas rosas de musgo 
Las contemplo en mis horas de alegría, 
     Las beso cuando sufro, 
¡Aún guardan el perfume penetrante 
     De los cabellos suyos!

Cuando bajo la tierra muda y fría 
     Duerma, lejos del mundo, 
Cuando el ramaje de movible sauce 
     Cobije mi sepulcro, 
Sobre la piedra que mis restos vele 
     ¡Poned el ramo mustio!

IV 
La noche en que al dulce beso 
Del amor, se abrió su alma 
Caminando lentamente 
Iba, en mi brazo apoyada. 
No había luna. Las estrellas 
Vertían su luz escasa, 
Y sobre el cielo profundo 
Nuestros ojos contemplaban 
Como una bruma ligera, 
La brillante vía láctea, 
...suspiró. 
Con voz muy queda 
-dime, le dije: ¡te cansas! 
Alzó la hermosa cabeza, 
Se iluminó su mirada 
Y murmuró: Mira, dicen 
Que es grande, inmensa, la vaga 
Bruma que brilla a lo lejos 
Como una niebla de plata, 
Que la forman otros mundos 
Que están a inmensa distancia, 
Que la luz solar invierte 
Siglos en atravesarla, 
Y si Dios quisiera un día 
A ti y a mí darnos alas 
Esa distancia infinita 
¡Feliz, contigo cruzara! 

[...]

VI
     Encontrarás poesía
     Dijo entonces, sonriendo
     En el recinto sagrado
     De los cristianos templos,
     En los lugares que nunca
     Humanos pies recorrieron,
     En los bosques seculares
     Donde se oculta el silencio,
     En los murmullos sonoros
     De las ondas y del viento,
     En la voz de los follajes
     Del amor en los recuerdos, 
     De las niñas de quince años 
     En los blancos aposentos,
     En las tristezas profundas
     Como el Cristo
     En las noches estrelladas,
     ...Jamás en los malos versos!

VII
     Como tú sobre la dura
     Roca nativa, parásita
     También he visto en la vida
     Sobre las rocas más áridas
     Criaturas tristes y buenas
     Embellecer...

IX
     Bajad a la pobre niña,
     Bajadla con mano trémula,
     Y con cuidadoso esmero
     Entre la fosa ponedla
     Y arrojad sobre su tumba
     Frías puñadas de tierra
     
     Aún sobre sus labios rojos
     La sonrisa postrimera,
     Tan joven y tan hermosa
     Y descansa helada, yerta,
     Y está marchito el tesoro
     De su dulce adolescencia

     Bajad a la pobre niña,
     Bajadla con mano trémula
     Y con cuidadoso esmero
     Entre la fosa ponedla
     Y arrojad sobre su tumba
     Frías puñadas de tierra
    
     Cavad ahora otra fosa,
     Cavadla con mano trémula,
     De la sonriente niña
     Del triste sepulcro cerca,
     Para que lejos del mundo
     Su sueño postrero duerman
     Mis recuerdos de cariño
     Y mis memorias más tiernas.
     
     Bajadlos desde mi alma
     Bajadlos con mano trémula
     Y arrojad sobre su fosa
     Frías puñadas de tierra

X
A Natalia Tanco A.

     ¿Has visto, cuando amanece
     Los velos con que la escarcha
     Los vidrios de los balcones
     Cubre en la noche callada?
     Deja que el rayo primero
     De la luz de la mañana
     Los hiera, y verás entonces
     Formarse figuras vagas
     En la superficie fría
     Helechos de formas raras,
     Paisajes de sol y niebla
     De perspectivas lejanas
     Por donde van los ensueños
     A la tierra de las hadas
     Y al fin un caos confuso
     De luz y gotas de agua
     De ramazones inciertas
     Y perspectivas lejanas
     Que al deshacerse semejan
     El vago esbozo de un alma.
     Las neblinas que el espíritu
     Llenan en horas amargas,
     Como a los rayos del sol
     De los cristales la escarcha
     Si las hiere tu sonrisa
     Se vuelven visiones blancas.

lunes, marzo 02, 2015

¡Despertad! ♀

¡Despertad! Abril de 2013

tomado de la revista ¡Despertad!, publicada por los Testigos de Jehová
http://www.jw.org/

El fin de la violencia doméstica

Escena 1: Los padres de Isabel están de visita en casa de su hija y su yerno. Pasan una velada agradable conversando tranquilamente. Como padres se sienten orgullosos del hombre con el que se ha casado su hija. ¡Hay que ver lo bien que la trata!

Escena 2: Frank está furioso y, como tiene por costumbre, humilla, degrada psicologicamente, o descarga su ira contra su esposa: le da puñetazos en la cara, patadas, tirones de pelo y le golpea la cabeza contra la pared varias veces.

El hombre es el único animal que puede ser amigo de las víctimas que intenta comerse hasta que se las come.
Samuel Butler (novelista)

Probablemente le sorprenda saber que la pareja protagonista de ambas escenas es la misma.

Como muchos hombres que maltratan a su mujer, Frank sabe aparentar que es una buena persona cuando  hay gente delante, por ejemplo, los padres de su esposa. Pero cuando está a solas con ella, es  terriblemente cruel.

No todos pero muchos hombres como Frank crecieron en familias violentas, y de adultos creen que su  conducta es aceptable, incluso  normal. Pero la violencia doméstica no tiene nada de normal. Es por eso por lo que a la mayoría de la gente le horroriza que un hombre le pegue a su mujer.

Para liberarse, la mujer debe sentirse libre, no para rivalizar con los hombres, sino libres en sus capacidades y personalidad.

Indira Gandhi

Con todo, es alarmante lo extendido que está el problema. Por ejemplo, en Estados Unidos, las líneas de atención a víctimas de la violencia doméstica recibieron en un día un promedio de 16 llamadas por minuto. La violencia doméstica es una epidemia mundial que afecta a todos los grupos culturales, académicos, económicos y sociales. Y teniendo en cuenta que muchos de los casos no se denuncian, está claro que la situación es peor de lo que revelan las estadísticas. 

Las noticias sobre violencia doméstica hacen surgir las siguientes preguntas: ¿Cómo puede un hombre llegar al punto de tratar a alguien —en especial, a su esposa— de manera tan indigna?

Ser lo que somos y convertirnos en lo que somos capaces de ser es la única finalidad de la vida.

Robert Louis Stevenson

¿Por qué siguen con ellos?
¿Por qué hay mujeres que deciden seguir viviendo con un cónyuge violento? 

Algunas razones por las que algunas esposas deciden quedarse son las siguientes:

  • Quieren que sus hijos crezcan con ambos padres.
  • Miedo al qué dirán.
  • Les preocupa no poder mantenerse a sí mismas y a sus hijos.
  • Creen equivocadamente que la culpa es de ellas.
  • Les da vergüenza admitir que son maltratadas.
  • Tienen esperanzas de que la situación mejore.
  • Carencia de autoestima.
  • La comodidad económica.
  • Muchas mujeres sacrifican su propio bienestar por “no separar a los hijos del padre”, sin ver lo dañino que puede ser un padre violento, tanto para los hijos como para ella.
  • El mito de la abnegación. Las mujeres se sienten responsables de cuidar a los otros pero no de sí mismas.

La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida.

Miguel de Cervantes

domingo, marzo 01, 2015

Manolo Galván ♫





Manolo Galván
(Crevillente, España, 13 de marzo de 1946 - Bella Vista, Argentina, 15 de mayo de 2013) 
fue un cantante y compositor español, afincado en la Argentina.

Hijo De Ramera

Madre hoy no me levanto, no quiero ir a la escuela 

Qué estás diciendo mi niño y a santo de qué te niegas 

Ayer Pedro el del alcalde me llamó hijo de ramera 

La madre queda pensando 
en recuerdos y en vergüenzas 
sabía qué pasaría lo sabía qué puñeta

Hijo debo contarte una historia que pasó
hace unos años muy cerca 
en un pueblo junto a este hubo una hermosa doncella 
que tenía 15 años y una belleza muy fresca 
se bañaba junto al río en el rincón de la alberca 
un día tres mozos llegan para sin ser vistos verla 
se excitan ante esa flor rebosante de pureza 
y entre los tres y a la fuerza destruyeron en la niña 
la más grande de sus prendas 
y de aquel salvaje acto lleno de horror y violencia 
saliste tú mi niño para alegrar mi tristeza 
solo viví para ti no me entregué fue a la fuerza 
y si eso es una ramera que venga Dios y lo vea 
vete a la escuela mi niño pero vete sin vergüenzas 
con la cabeza bien alta y subidito a la acera 

Sí madre voy a la escuela y si a Pedro se le ocurre 
le escupiré en la cara 
madre muchas gracias por ser una madre entera

sábado, febrero 28, 2015

Hilda ☼

Hilda







¿Qué se percibe en estas imágenes, sobre Hilda?

 

Hilda es la creación de un talentoso artista, el pintor estadounidense Duane Bryers, y sus imágenes ilustraban calendarios en la década del ’50. 

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Allí aparecía a veces sensual y provocativa, pero luego de tantos años las mismas imágenes resultan bastante ingenuas e inocentes. Pero todavía conservan su encanto...
Duane Bryers fue uno de los artistas más talentosos de los Estados Unidos. Nació en una granja de Michigan 1911 y murió en mayo de 2012 en su casa de Tucson (Arizona) un mes antes de su 101 cumpleaños.

 

Estas ilustraciones fueron hechas específicamente para los calendarios Bigelow & Brown Hilda, 
entre los años 1957 y 1970. 

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Hilda es un personaje de ficción, claro. Pero igual nos va a ayudar a reflexionar acerca de la autoestima y de cómo podemos vivir con plenitud.
Es que las cualidades que quedan a la vista en estas viejas ilustraciones sí son reales y en muchos casos coinciden con las de las personas que han desarrollado un saludable nivel de autoestima y que saben disfrutar de cada momento. Y todos podemos identificar esas actitudes y tratar de cultivarlas.

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Hilda es una persona sencilla, espontánea y feliz. Se la ve siempre muy a gusto con su cuerpo, casi siempre en bikini, a pesar de tener "algunos kilos de más", incluso para el ideal de aquella época.
Hilda está muy lejos de estar obsesionada con su figura. Hilda sabe reírse y disfrutar de las cosas sencillas. Todavía conserva la capacidad jugar y de divertirse. Hilda siempre aparece sola, a lo sumo en compañía de su perro. Probablemente no tenga pareja... pero por lo visto no la necesita para sentirse bien. Hilda está abierta a nuevas experiencias. Hilda sabe disfrutar de las cosas sencillas. Parece que Hilda consigue alcanzar sus metas y sabe celebrarlo.

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Pero Hilda también es una persona simple y limitada, a veces hasta un poco ingenua... Aunque parece no importarle demasiado.
Hilda es activa, divertida, hace todo tipo de cosas, se arriesga.
Pero también es capaz de hacer una pausa y ponerse contemplativa, para disfrutar del paisaje o del momento presente.

Por Axel Piskulic

lunes, febrero 23, 2015

José Asunción Silva, I

José Asunción Silva 
(27 de Noviembre de 1865- 24 de Mayo de 1896 Bogotá, Colombia)

Poeta y novelista colombiano nacido en Bogotá en 1865. Fue el precursor del modernismo en Colombia y es justamente considerado como el más importante poeta de Colombia y uno de los más importantes poetas de Latinoamérica. Romántico y modernista, autor de la novela «De sobremesa», perdió parte de su obra literaria en un naufragio, un año antes de su trágica muerte. En abril de 1896, en una carta a Eduardo Gutiérrez, comenta: «Vivo una vida inverosímil. No veo a nadie: trabajo el día entero y la mitad de la noche...». Para esa época, sus amigos son escasos; la familia materna le ha dado la espalda, la sociedad bogotana lo ignora, y sus pocos bienes personales tiene que entregarlos a sus acreedores u ofrecerlos a cambio del pago de un arriendo atrasado o de alguna emergencia. Días antes de su última voluntad, comentaba con su amigo Baldomero Sanín Cano, citando a Maurice Barrès: «los suicidas se matan por falta de imaginación». La madrugada del 24 de mayo de 1896, tras una pequeña velada con algunos amigos la noche anterior, José Asunción Silva sé disparó en el corazón, donde previamente se había hecho dibujar una cruz por el médico y amigo de infancia Juan Evangelista Manrique. Sus restos fueron inicialmente enterrados en el cementerio de los suicidas (en realidad en el «muro» de los suicidas del cementerio común), que estaba cerca al basurero de la ciudad, y posteriormente fueron trasladados al pasillo principal del Cementerio Central de Bogotá.

Al oído del lector

No fue pasión aquello, 
Fue una ternura vaga 
Lo que inspiran los niños enfermizos, 
Los tiempos idos y las noches pálidas. 

El espíritu solo 
Al conmoverse canta: 
Cuando el amor lo agita poderoso 
Tiembla, medita, se recoge y calla. 

Pasión hubiera sido 
En verdad; estas páginas 
En otro tiempo más feliz escritas 
No tuvieran estrofas sino lágrimas.

***

Asómate a mi alma...

Asómate a mi alma 
En momentos de calma, 
Y tu imagen verás, sueño divino, 
Temblar allí como en el fondo oscuro 
De un lago cristalino.

Junio 28 de 1883

***

Aurora

Cuando en las noches pálidas de luna
Cerca de tu ventana -una por una-
Me cuentas tus hermosas ilusiones,
Cuando de tu mirada soñadora 
El rayo como lumbre de una aurora
Ahuyenta mis enjambres de visiones;

Cuando reclinas blanda la cabeza 
En mi hombro y disipas mi tristeza
Y me acompañas en mis locos sueños,
Cuando de la ventura en el exceso
Sellas mi dicha con ardiente beso
De tus labios rosados y risueños-

Entonces como el náufrago -que asido
De una frágil tablilla- va perdido
Y recuerda la plácida ribera
Mientras la oscura noche negra y fría
Y la inmensa extensión muda y sombría
Y el tempestuoso mar halla doquiera

Y que ve serenarse el horizonte
Y destacarse el azulado monte
Sobre la claridad de áureo celaje
Y aparecer -en vaga lontananza
Lleno de luz de vida y de bonanza-
Primaveral, bellísimo paisaje,

Entre las sombras de la vida mía
Se levanta la luz de un nuevo día
Sin albor ni crepúsculo indeciso...
¿En la mirada de tus negros ojos,
En el aliento de tus labios rojos,
Quién no sabrá forjarse un paraíso?

Julio 26 de 1882

***

Crepúsculo

Junto a la cuna aún no está encendida
La lámpara tibia, que alegra y reposa,
Y se filtra opaca, por entre cortinas
De la tarde triste la luz azulosa.

Los niños cansados suspenden los juegos,
De la calle vienen extraños ruïdos,
En estos momentos, en todos los cuartos,
Se van despertando los duendes dormidos.

La sombra que sube por los cortinajes,
Para los hermosos oyentes pueriles,
Se puebla y se llena con los personajes
De los tenebrosos cuentos infantiles.

[...]

¡Con atento oído las niñas la escuchan,
Las muñecas duermen, en la blanda alfombra
Medio abandonadas, y en el aposento
La luz disminuye, se aumenta la sombra!

¡Fantásticos cuentos de duendes y hadas,
Llenos de paisajes y de sugestiones,
Que abrís a lo lejos amplias perspectivas
A las infantiles imaginaciones!

Cuentos que nacisteis en ignotos tiempos
Y que vais, volando, por entre lo oscuro,
Desde los potentes Arios primitivos,
Hasta las enclenques razas del futuro.

Cuentos que repiten sencillas nodrizas
Muy paso, a los niños, cuando no se duermen,
Y que en sí atesoran del sueño poético
El íntimo encanto, la esencia y el germen.

Cuentos más durables que las convicciones
De graves filósofos y sabias escuelas,
Y que rodeasteis con vuestras ficciones,
Las cunas doradas de las bisabuelas.

¡Fantásticos cuentos de duendes y hadas
Que pobláis los sueños confusos del niño,
El tiempo os sepulta por siempre en el alma
Y el hombre os evoca, con hondo cariño!

***

Edenia

Melancólica y dulce cual la huella 
Que un sol poniente deja en el azul 
Cuando baña a lo lejos los espacios 
Con los últimos rayos de su luz 
Mientras tiende la noche por los cielos 
De la penumbra el misterioso tul. 

Süave como el canto que el poeta 
En un suspiro involuntario da, 
Pura como las flores entreabiertas 
De la selva en la agreste oscuridad 
Do detenido en las musgosas ramas 
No filtra un rayo de la luz solar. 

Mujer, toda mujer ardiente, casta 
Alumbrada con luz de lo ideal... 
Radiante de virtud y de belleza 
Como mi alma la llegó a soñar, 
¿En sus sueños de cándida ternura 
Así la encontrará?

Julio de 1882

***

Idilio

-Ella lo idolatró y Él la adoraba... 
       -Se casaron al fin? 
-No, señor, Ella se casó con otro 
       -¿Y murió de sufrir? 
       -No, señor, de un aborto. 
-¿Y Él, el pobre, puso a su vida fin? 
-No, señor, se casó seis meses antes 
del matrimonio de Ella, y es feliz.

viernes, febrero 20, 2015

Rudy Solares Gálvez y Miguel Ángel Asturias



20 de Febrero
Día Nacional de la Marimba, 
Patrimonio Cultural de las Américas;
día de Tecún Umán
y día del nacimiento de Kurt Cobain (1967)

Guatemala  celebra hoy el  Día de la Marimba, fecha legalizada como tal por el decreto legislativo 66-78, el cual reconoce a este instrumento como símbolo patrio. En 1999, con el decreto 31-99  se declaró a todos los 20 de febrero como Día Nacional de la Marimba. 

Los homenajes para la marimba este mes no han cesado: el pasado 12 de febrero la Organización de Estados Americanos (OEA) reconoció a la marimba guatemalteca  como Patrimonio Cultural de las Américas. 

***

Rudy Solares Gálvez
A La Marimba

Cimbra, Marimba tu canto
melodías de cristal
y tiembla la cordillera
cuando vibra tu madera
de sonoro instrumental.

Marimba, tu arpegio de oro
es un poema canoro
que se quiebra en madrigal
de dulce melancolía
y al tornarse en poesía
se vuelve épico y triunfal.

Por eso, la raza entera
tanto te quiere y te admira
y el que está lejos suspira
por tus notas de turpial,
porque eres, marimba lira
la pauta donde se inspira,
la leyenda del Quetzal.

Marimba
me han dicho que te labraron
en lejanos astilleros;
que extrañas manos tallaron
tus teclas en los maderos
de Honduras o Yucatán
pero no, eso es mentira:
ni eres hija de Lempira
ni gloria de Yucatán.

Tu naciste en ésta tierra,
tu abolengo es de mengala,
maderas de Guatemala,
que sembró Tecún Umán.

***

Miguel Ángel Asturias

Miguel Ángel Asturias Rosales (ciudad de Guatemala, 19 de octubre de 1899 - Madrid, 9 de junio de 1974) fue un escritor, periodista y diplomático guatemalteco que contribuyó al desarrollo de la literatura latinoamericana.

Tecún Umán

Tecún Umán o Tekun Umam en lengua k´iche´ moderna (1500-1524) fue un gran guerrero y último mandatario de los maya-k´iche´ en Guatemala. Según los Anales de los Cakchiqueles, fue vencido por el conquistador español Pedro de Alvarado mientras combatía contra los españoles en los prados de El Pinal (Valle de Olintepeque).
En aquel tiempo nadie conocía a este personaje como "Tekun Umam" (Gran Abuelo Tekun), ya que este es un nombre que se le dio posteriormente. En sus tiempos era conocido como el "Ahau Galel" que traducido significa "El nieto del Rey" y en aquella batalla entre k´iche´ y conquistadores Tekun Umam vestía un tocado bellamente adornado con plumas de Quetzal. Esto lo describe el conquistador Pedro de Alvarado en sus crónicas de conquista y ésta fue la base para que posteriormente se le adjudicara el nombre de Quetzaltenango a la ciudad que fundaron los españoles en las cercanías al lugar de la batalla, como lo menciona el conquistador en sus cartas.

Tecún-Umán, el de las torres verdes,
el de las altas torres verdes, verdes,
el de las torres verdes, verdes, verdes,
y en fila india indios, indios, indios
incontables como cien mil zompopos:
diez mil de flecha en pie de nube, mil
de honda en pie de chopo, siete mil
cerbateneros y mil filos de hacha
en cada cumbre ala de mariposa
caída en hormiguero de guerreros.

Tecún-Umán, el de las plumas verdes,
el de las largas plumas verdes, verdes,
el de las plumas verdes, verdes, verdes,
verdes, verdes, Quetzal de varios frentes
y movibles alas en la batalla,
en el aporreo de las mazorcas
de hombres de maíz que se desgranan
picoteados por pájaros de fuego,
en red de muerte entre las piedras sueltas.

Quetzalumán, el de las alas verdes
y larga cola verde, verde, verde,
verdes flechas verdes desde las torres
verdes, tatuado de tatuajes verdes.

Tecún-Umán, el de los atabales,
ruido tributario de la tempestad
en seco de los tamborones, cuero
de tamborón medio ternero, cuero
de tamborón que lleva cuero, cuero
adentro, cuero en medio, cuero afuera,
cuero de tamborón, bón, bón, borón, bón,
bón, bón, borón, bón, bón, bón, borón, bón,
bón, borón, bón, bón, bón, borón, bón, bón,
pepitoria de trueno que golpea
con pepitas gigantes en el hueso
del eco que desdobla el teponastle,
teponpón, teponpón, teponastle,
teponpón, teponpón, teponastle,
tepón, teponpón, tepón, teponpón,
teponpón, teponpón, teponpón...

Quetzalumán, el de las tunas verdes,
el de las altas tunas verdes, verdes,
el de las tunas verdes, verdes, verdes.

Las astas de las lanzas con metales
preciosos de victoria de relámpago
y los penachos despenicados
entre los estandartes de las tunas
y el desmoronamiento de la tierra
nublada y los lagos que apedrean
con el tún de sus tumbos sin espuma.

Tún, munición de guerra de Tecún
que llama, clama, junta, saca hombres
de la tierra para guerrear el baile
de la guerra que es el baile del tún.

Tún, tambor de guerra de Tecún,
ciego por dentro como el nido túnel
del colibrí gigante, del Quetzal,
el colibrí gigante de Tecún.

Quetzal, imán del sol, Tecún, imán
del tún, Quetzaltecún, sol y tún, tún-
bo del lago, tún-bo del monte, tún-
bo del verde, tún-bo del cielo, tún,
tún, tún, tún-bo del verde corazón
del tún, palpitación de la primavera,
en la primera primavera tún-bo
de flores que bañó la tierra viva.

¡Abuelo de ambidiestros! ¡Mano grande
para cubrirse el pecho con tlascalas
y españoles, fieras con cara humana!

¡Varón de Galibal y Señorío
de Quetzales en el patrimonio
testicular del cuenco de la honda,
y barba de pájaros goteantes
hasta la última generación
de jefes pintados con achiote rojo
y pelo de frijol enredador
en penachos de águilas cautivas!

¡Jefe de valentías y murallas
de tribus de piedra brava y clanes
de volcanes con brazos! Fuego y lava.

¿Quien se explica los volcanes sin brazos?
¡Raza de tempestad envuelta en plumas
de Quetzal, rojas, verdes, amarillas!

¡Quetzalumán, la serpiente coral
tiñe de miel de guerra el Sequijel
el desangrarse el Árbol del Augurio,
en el augurio de la sangre en lluvia,
a la altura de los cerros quetzales
y frente al Gavilán de Extremadura!

¡Tecún-Umán!
Silencio en rama...
Máscara de la noche agujereada...
Tortilla de ceniza y plumas muertas
en los agarraderos de la sombra,
más allá de la tiniebla, en la tiniebla
y bajo la tiniebla sin curación.

El Gavilán de Extremadura, uñas,
armadura y longinada lanza...

¿A quién llamar sin agua en las pupilas?
En las orejas de los caracoles sin viento
a quién llamar... a quién llamar...

¡Tecún-Umán! ¡Quetzalumán!
No se corta su aliento porque sigue en las llamas
una ciudad en armas en su sangre
sigue, una ciudad con armadura
de campanas en lugar de tún, dueña
de semilla de libertad en alas
del colibrí gigante, del quetzal,
semilla dulce al perforar la lengua
en que ahora le llaman ¡Capitán!

¡Ya no es el tún! ¡Ya no es Tecún!
¡Ahora es el tán-tán de las campanas,
Capitán!